Frutas exóticas de Tailandia

Los mercados flotantes guardan muchos tesoros, pero las frutas son una de las exquisiteces que vale la pena disfrutar.

A 100 kilómetros de Bangkok, se encuentra Damnoen Saduak, uno de los mercados flotantes más grandes y concurridos de Tailandia. En medio de botes de madera con turistas de todo el mundo, barcazas con precarias pero efectivas cocinas para servir comida en el instante, y pequeños locales sobre troncos de madera, se construyen postales únicas con cada paso.

Además de la variedad de objetos asiáticos, como los sombreros vietnamitas en forma de cono, variedades únicas de te y especias, las frutas exóticas tienen un protagonismo especial. Es que sus colores, texturas y gusto son únicos en el mundo y hay que tomarse el tiempo para probar cada una de ellas.

Fruta dragón

Es una de las más raras por su cáscara color magenta y pequeñas hojas que sobresalen de todo su cuerpo. Su interior, blanco con pequeñas semillas negras, tiene una textura acuosa parecida al melón.

Fruta Dragón
Foto: Freepik
Mangostán

Es pequeña, con una cáscara redonda y gruesa, del color de la ciruela y hojas verdes igual de redondas y pegadas a su tallo. Es una fruta dulce, que al abrirla tiene un relleno blanco en forma de gajos lista para comer.

Mangosteen on wood table.
Foto: Freepik

 

Longan

Pequeña pero muy dulce, su cáscara color amarilla es muy fácil de pelar, y su interior, en forma de gajos transparentes, se utiliza en muchos postres tailandeses.

Red Rose Apple

Tiene forma de pera pero su cáscara es roja y brillante, como un morrón. A pesar de su exterior, no tiene un gusto fuerte.

Wax apple
Foto: Freepik
Rambután

Su cáscara es una de las más raras: redonda, con miles de pequeñas hojas alargadas y finas, compone todo un cuadro. Es roja, y la punta de cada una de las tiras que le cuelgan terminan en color verde. Para quienes la prueban por primera vez, imaginan un interior tan raro como su cobertura, sin embargo, adentro sólo hay un fruto blanco, acuoso y dulce para disfrutar.

Rambutan fruit
Foto: Freepik
Durián

Su exterior es rígido, parecido al de una piña, y puede llegar a pesar 3kg. De color amarilla, su cáscara está recubierta de pequeños pinches que dificultan poder abrirla. En indonesia se considera una fruta afrodisíaca y recomiendan tener agua cerca, al momento de probarla.

Durian fruit
Foto: Freepik

En el sudeste asiático, estas frutas tienen precios accesibles y se pueden consumir sueltas, o en licuados o postres. También pueden encontrarse en mercados de países como Japón, Australia y hasta el Chinatown (Barrio Chino) de Nueva York.

Nota del autor:

Viajar en bus desde la Terminal del Sur de Bangkok puede parecer una odisea, pero el trayecto desde ahí hasta el mercado flotante es alucinante. No abundan los templos dorados, las esculturas de dragones ni budas gigantes. Sin embargo, se puede apreciar la vida cotidiana del país, especialmente, el horario en que los chicos van al colegio.

Recuerdo que cuando fui, en el micro pasaban una canción cuyo idioma era inentendible pero por el ritmo parecía alegre y pegadizo. A medida que avanzan las horas, el vehículo se llenaba de estudiantes con uniformes azules y blancos, y por la ventana, se podía ver a otros niños con bicicletas intentando llegar al mismo lugar. Algunos, solos, otros haciendo malabarismos con sus hermanos para entrar en la misma bici y no caer en el intento.

La señora de los tickets, maquillada y vestida como si fuera a una fiesta, juntaba cada uno de los boletos de los pasajeros y era extremadamente amable conmigo y mi compañero de viaje, los únicos turistas a bordo del colectivo, que no sabíamos muy bien dónde estábamos parados. Tuvimos tanta suerte, que el chofer decidió salirse del recorrido habitual sólo para dejarnos en la entrada del mercado y evitarnos una larga caminata en el medio de la nada.