Helado y donas: el postre de Praga que enamora a los turistas

Se llama Trdelník y su mayor atractivo es el cucurucho hecho con masa de rosquilla. Es una versión moderna de los antiguos dulces eslovacos y las variantes incluyen azúcar, canela y nueces.

Dicen que Praga tiene magia. Es una de las 20 ciudades más visitadas del mundo por su belleza y patrimonio histórico. Además de ser la segunda ciudad más poblada del país del que es capital, República Checa, hoy está a la altura de otras importantes como Roma, Atenas o Berlín. A partir de este momento, se suma un motivo más para ir a recorrerla: uno de sus grandes atractivos es el postre Trdelník, que combina helado servido en un cucurucho cuya masa está hecha a base de dona, que ya se convirtió en uno de los símbolos culinarios del lugar.

Fotos de nuestra lectora Florencia Velo

Para comer en el momento

En un pincho de madera se enrolla la masa de harina y se pone bajo las brasas, mientras gira sobre sí mismo, hasta que queda crujiente y listo para comer.  Su nombre viene del «Trdlo», el cilindro que le da forma cónica a la mezcla, y sólo hay que esperar unos minutos para que se transforme en un cucurucho perfecto.

Es muy frecuente encontrarlos en los mercados callejeros del casco antiguo de Praga, donde se puede mirar mientras los preparan, como si fuera un ritual.  Está pensado para comer al paso, y algunos incluso le agregan Nutella.

 

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Se pueden encontrar en los mercados callejeros de Praga