Stroopwafel, el dulce holandés que es tan rico que no se comparte

Es una de las galletitas más populares de los Países Bajos que se sirve con café, té o hasta chocolate caliente y sólo se puede conseguir en Holanda.

La cocina holandesa no sólo es conocida por su gran variedad de quesos, sopas y grandes cantidades de pan y papas que contienen sus recetas. Los dulces también ocupan un lugar fundamental, y el Stroopwafel es uno de los manjares más populares de los Países Bajos, que no se puede dejar de probar.

Se trata de una especie de bizcocho, también llamado waffle de sirope, elaborado con gofres redondos y relleno de caramelo, que es furor tanto para los habitantes locales, como para los viajeros que llegan a Holanda. También se pueden encontrar variantes con nueces, con relleno de maní y hasta con cubierta de chocolate.

Stroopwafel
Foto: Freepik

Un manjar de leyenda

El tradicional dulce tiene mucha historia: se dice que fue inventado en la ciudad de Gouda, en 1784, por un panadero que cocinó una galletita con todos los sobrantes y  especias que tenía, y que luego rellenó con jarabe de caramelo. Pasó de ser un bizcocho simple, para quienes no tenían mucho dinero, a ser uno de los acompañamientos más populares de Holanda.

Para acompañar

Los Stroopwafel se sirven con una tasa de té, café o chocolate caliente. Incluso, en algunos lugares se coloca tapando la boca de la taza, para que el vapor de la infusión ablande la masa y el sabor sea más intenso. El snack es tan popular que puede encontrarse en supermercados neerlandeses y aeropuertos. Si bien, está la advertencia de que el pequeño manjar puede resultar muy dulce, la mayoría de los viajeros viajeros coinciden en que son tan ricas, que no se pueden compartir.